domingo, 1 de marzo de 2015

MI COMPAÑERA, MI AMIGA , Y EL SIGLO XXI

Debo aclarar que antes de escribir conversé  y le solicité permiso para poder hablar sobre ella, aceptó siempre que no la nombre.


Le voy a poner como nombre "Anais" para que se haga más fácil el relato.

Hace unos 10 años recién se introdujo la computación en las escuelas fiscales, por lo que se preocuparon de darnos un curso de principiantes con lo más necesario para que podamos utilizarlas en la escuela y poder enseñar a los niños.

Recuerdo que para Anais, era como asistir a una clase de chino o alemán no entendía nada por más que el maestro le daba clases prácticamente personalizadas, de tal manera que terminó el curso y todo estaba en el disket que nos dieron pero en su cabeza, nada.

Cuando le tocaba transmitir sus "conocimientos" a sus alumnos, nosotros le dábamos la mano, por fortuna que tenía a los niños más pequeños y no era muy complicado lo que tenía que enseñarles.

Para su suerte, al siguiente año lectivo enviaron un profesor de Computación, le indiqué que aprovechara para que reciba también ella clases, pero se sentía incompetente para usar la computadora y que temía dañarla y tener luego que pagar.

De ahí en adelante, teníamos que hacer en la computadora: lista de los alumnos, matrículas, datos personales, calificaciones, reportes, etc y Anais, pagaba al maestro de computación para que se encargue de todo, y así fue hasta que se jubiló; pero si pensaba que se salvó de la computadora estaba muy equivocada.

Sucede que a las personas de la "tercera edad", el gobierno nos devuelve el IVA (impuesto al valor agregado), para eso debemos registrarnos con una serie de documentos y tenemos que dar nuestro mail para las notificaciones, me contó que les dijo que no tenía y se extrañaron muchísimo, la mandaron a otra dependencia para que abra uno, eso fue el terror para Anais, tomó sus cosas y se fue para su casa, me ofrecí para abrirle uno y que cada vez que necesitara abrirlo, venga a mi casa y yo la guiaba, pero se negó, dice que nadie la va a obligar a usar algo que para ella no tiene ninguna importancia, hasta que  su familia la convenció y una sobrina le dio su correo para que pueda seguir con el trámite.

Pero vaya sorpresa para ella, cuando regresó y dio el correo, ahora le pidieron el número de su celular, ya se imaginaran, su respuesta fue "no tengo" tampoco le creyeron, le dijeron que hasta la persona más humilde tiene un celular y que necesitaba que le de el número; para que termine el trámite, se inventó un número.

Para su martirio, ahora las facturas son electrónicas y tiene acumuladas muchas por no querer utilizar una computadora.

Le digo a Anais que se ha quedado en el siglo XIX, pues tampoco sabe utilizar una cámara de fotos.

Sin embargo ella vive muy feliz pensando que no se pierde nada si no ingresa a la web.

10 comentarios:

  1. Angélica, el problema es que cuando llegamos a cierta edad, actuamos como los niños, al comienzo no se atreven a hacer ni un movimiento que no puedan imitar, por eso los hijos únicos, dicen que se desarrolan mas tarde, no tienen a su lado un hermanito que los guie, a nosotros nos cuesta entrar en ciertos mundos so pena de quedar mal, por eso lo mejor es probar, no limitarse, pero para eso deben influir no solo los amigos, sino la familia, al vernos aceptado por ellos, las puertas se nos abren.
    Un saludo dominguero.

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    1. En realidad yo soy muy "atrevida " o diríamos arriesgada,me gusta estar al tanto de las cosas nuevas.

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  2. jajajaja pobrecilla, es tristemente una realidad que muchos se niegan a aceptar.

    Tengo un compañero que se niega a usar el celular, el facebook y otras cosas, simplemente, las detesta :S

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    1. No sabe lo que se pierde. Si hiciera una pequeña prueba seguro que le encantaría. Eso le digo a Anais.

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    2. uy, lo hemos intentado pero nos manda al demonio jeje

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  3. Angélica, yo estuve a punto de ser otra como Anais :P

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    1. Lo bonito es experimentar con nuevas cosas, no quedarse estancado, la edad no la considero un impedimento.

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    2. Si Hilda, por fortuna no, gracias a la insistencia de mi compañerita :)

      Claro Angélica, pero a veces pensamos que se nos complicará la vida cuando es todo lo contrario

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  4. Jajajajajaja, bien por ella si es que así vive feliz :)

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