La primera vez que fui a cine
tenía alrededor de los seis o siete años, viajamos a la capital a visitar a un tío,
donde vivíamos no había un cine, la película era el jorobado de Notre Dame de
Disney, recuerdo a Esmeralda y las gárgolas, fue muy emocionante ir al cine,
pero también enfermé por exceso de consumo de galletas de chocolates con chips
de chocolate, son mis preferidas.
Recuerdo una vez que en la
iglesia del pueblo hubo una proyección de películas, porque de esas
proyecciones, no podría asegurarlo, sé que era en la noche y que la iglesia se
llenaba, apagaron las luces y presentaron la vida es Bella, una película muy
bella pero con el factor de tristeza y de mucho humor.
Mis padres y mis abuelitos
siempre han sido fanáticos de las películas Mexicanas, por lo que tengo una
debilidad por las de Cantinflas, he visto muchas y siempre que puedo me repito alguna. De Cantinflas recuerdo con especial cariño
una en la que él es sacerdote, me hace reír mucho.
Aunque quisiera hablar de la que
más me gusta, no podría asegurarlo con certeza, creo que las que disfruto son
las de drama, ya saben que lloro viendo películas y soy masoquista por escoger
las de drama, eventualmente veo comedia o acción, me parecen muy aburridas.
En casa cada domingo con una
prima solemos reunirnos y ver una película, no tenemos un criterio para
escogerla, algunas veces las escojo yo, en otras ella, y puede que en algunas
nos dejemos llevar un estreno, como
cuando fuimos a ver Sinsajo parte 1.
Después de verla solemos hablar
sobre lo que nos pareció y le damos un puntaje, a veces diferimos y en otras,
muy extrañas ocasiones coincidimos, otras suelen emocionarnos y pocas veces
indiferentes.
Para el 2015 tengo el reto de ver
una película semanalmente.


