martes, 27 de enero de 2015

Miedo al Silencio

Cuando quedé sola, porque así lo quise, algo que no podía soportar era el silencio, ya que eran momentos cuando mi mente se llenaba de recuerdos, que aunque fueron agradables, eran para mi en ese instante insoportables, por lo que evitaba el silencio, oyendo música, algunas veces cantando o cualquier cosa que distrajera mi pensamiento, pero era un silencio interior lo que necesitaba,  imposible de llenar.

Buscando solución, alguien me recomendó practicar Yoga, al comienzo me costó mucho concentrarme, el miedo ese que me producía un gran temor, era lo que necesitaba para la concentración, el silencio, pero un silencio que me transportara al vacío, que me ayudará a obtener la Paz que necesitaba,  tuve la suerte de tener una Instructora de Yoga, quien comprendió por lo que estaba pasando y se dedicó, no solo a ejercitarme sino a controlar mi mente, deja el temor y permite que el silencio te posea, me decía ella, así llegarás a sentir el verdadero silencio, el silencio interior, cosa difícil de lograr, mas no imposible, así aprendí a valorarlo, a aclarar mi mente y llevarlo al camino que deseo, puedo en silencio sin verlo  estar en el lugar que desee, en el centro del mar, en una montaña, o lo que mas me gusta, flotando en el aire, porque después de hallarlo viene la Paz.

Existe un poema, que  es uno de mis favoritos, porque habla  no solo de amor, sino de eternidad, de paz de comunión, del valor del silencio,  escrito por un poeta venezolano de comienzos del siglo pasado, Andrés Eloy Blanco.
Titulado SILENCIO

Cuando tú te quedes muda,
cuando yo me quede ciego,
nos quedarán las manos
y el silencio.
              
Cuando tú te pongas vieja,
cuando yo me ponga viejo,
nos quedarán los labios
y el silencio.
              
Cuando tú te quedes muerta,
cuando yo me quede muerto,
tendrán que enterrarnos juntos
y en silencio;
              
y cuando tú resucites,
cuando yo viva de nuevo,
nos volveremos a amar
en silencio;
              
y cuando todo se acabe
por siempre en el universo,
será un silencio de amor
el silencio.

2 comentarios:

  1. Qué linda poesía Ylba, no soy muy amiga del yoga pero veo que te ayudó mucho.

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  2. Ylba no imagino lo duro que debe ser vencer ese temor al silencio, bien por ti que lo afrontaste y sobre todo, que te dejaste llevar por el yoga, esa disciplina tan especial y que tanto bien hace al alma y al cuerpo.

    Y la poesía me encantó, es realmente hermosa, no la conocía.

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